A los afiliados y simpatizantes del PP tinerfeño: ¡Gracias!

Madrid, lunes 28 de mayo de 2012

Queridas amigas y amigos:

Al término del Comité Ejecutivo Nacional celebrado esta mañana en nuestra sede de la calle Génova, aprovecho unos minutos de tranquilidad para escribirles estas líneas, con las que quiero agradecer muy sinceramente las muestras de respaldo y afecto recibidas este fin de semana con motivo del proceso de renovación de la presidencia del PP de Tenerife.

Tal y como expliqué el pasado viernes ante nuestra Junta Directiva Insular celebrada en Arona, han pasado diez años desde que José María Aznar me encargó la difícil tarea de implantar nuestra organización en todos y cada uno de los municipios de nuestra Isla, y creo que el objetivo lo hemos alcanzado con éxito.Imagen

Llevaba un año dándole vueltas a esta decisión, que he consultado con muchos de ustedes, y ante las nuevas responsabilidades que asumo en la dirección regional del partido y en el grupo parlamentario, considero que es el momento oportuno para propiciar el mejor relevo posible, que garantice la continuidad de nuestro proyecto y al que pretendo seguir muy vinculada.

Quiero dar las gracias a todos los simpatizantes, afiliados y colaboradores que a lo largo de este tiempo me han ayudado a dirigir el partido en Tenerife, porque sin su entrega no habríamos llegado tan lejos, hasta el extremo de ganar las últimas Elecciones Generales en los 31 municipios de la Isla.

Pero este no es el final; muy al contrario, es solo el principio del gran proyecto que los populares estamos llamados a liderar en Tenerife y en Canarias, y para el que espero seguir contando con tu ayuda, respaldando la candidatura de Manolo Domínguez para sustituirme al frente de la presidencia insular.

En un momento como este, no puedo olvidar la memoria de una gran mujer como Vicenta Díaz, nuestra querida Tita, que tanto me ayudó en mis inicios como presidenta y a la que tanto debo no solo en el plano político, sino también, y lo que es más importante, en el aspecto humano.

Quiero dar las gracias de corazón a la dirección nacional y regional de nuestro partido, y a mi gran equipo en Tenerife, por renovar y ampliar su confianza en mi persona, por compartir mi criterio, respaldar mi decisión y respetar los tiempos que he intentado administrar con prudencia y sensatez.

Muchas gracias, y a seguir trabajando. Canarias tiene solución.

Un afectuoso saludo,

Cristina Tavío Ascanio

Renovación y continuidad para seguir creciendo

Queridas amigas y amigos:

El Partido Popular inició el pasado mes de febrero el proceso de renovación de sus órganos de gobierno, con la convocatoria de 17 Congreso Nacional celebrado en Sevilla. En aquel encuentro, nuestro presidente, Mariano Rajoy, renovó su confianza en mi trabajo y quiso seguir contando conmigo en su Comité Ejecutivo Nacional.

Siguiendo el orden cronológico reglamentario, el pasado fin de semana celebramos en Tenerife el 13 Congreso Regional del Partido Popular de Canarias, en el que asumí la nueva responsabilidad dela Vicesecretaríade Acción Sectorial.

Dentro de ese mismo proceso, el pasado martes mis compañeros del Grupo Parlamentario en la Cámara Regional me designaron portavoz adjunta del mismo.

Corresponde ahora el turno a Tenerife.

Y por este motivo, he decidido reunir esta tarde en Arona, y de forma extraordinaria, la Junta Directiva Insular, para convocar el 7º Congreso del Partido Popular de Tenerife.

Tal y como establecen nuestros estatutos, esta tarde debatiremos y aprobaremos la fecha y lugar de celebración del Congreso, los plazos reglamentarios para la elección de compromisarios, aportación de avales y candidaturas, la composición del Comité Organizador y todos los detalles y pormenores de esta importante convocatoria.

Esta misma mañana he comparecido en rueda de prensa junto a nuestro nuevo secretario general, Asier Antona, para hacer pública mi decisión de poner en marcha la renovación de la Dirección de nuestro partido en la Isla y la elección de un nuevo presidente.

Esta decisión tiene dos objetivos muy precisos:

  • Seguir creciendo en Tenerife como lo hemos hecho hasta ahora,
  • y dar continuidad a un proyecto del que me siento especialmente orgullosa.

Esta es una decisión muy meditada, a la que vengo dándole vueltas desde hace prácticamente un año, y que he consultado con mucha gente.

He decidido poner en marcha la renovación de la Direccióndel Partido Popular de Tenerife en este preciso instante, y no antes ni después, por tres motivos fundamentales:

  1. Porque hemos conseguido el objetivo de implantar el partido en todala Isla, tal y como me encargó José María Aznar hace diez años. (Ganar en Santa Cruz en las Elecciones Locales, y ganar después en las Generales en todos los municipios de Tenerife, así lo acreditan).
  2. Porque, ante estos resultados, estamos en el mejor momento para garantizar la continuidad de un proyecto que nos ha costado mucho esfuerzo y trabajo consolidar en todala Isla.
  3. Porque tenemos a la persona adecuada para tomar el relevo y darle continuidad al trabajo que inicié hace diez años, y que continuaré ahora con más ganas si cabe desde la dirección regional.

Lo dejó bien claro José Manuel Soria el pasado domingo: El objetivo del Partido Popular de Canarias es alcanzar la mayoría absoluta.

Ese es el encargo que hemos recibido los nuevos miembros de la dirección regional.

Para eso estamos reestructurando y ajustando nuestra organización, y en eso estamos trabajando desde el mismo lunes.

En ese empeño pondré a partir de ahora todo mi esfuerzo, y Asier lo sabe muy bien, porque lo hemos hablado mucho estos días.

Y lo haré desde una perspectiva y responsabilidad mucho más amplia que la que tenía hasta ahora, pero sin perder de vista nuestra estructura en Tenerife, porque sin Tenerife esa mayoría absoluta es matemáticamente imposible.

Quiero dar las gracias a la dirección nacional y regional de mi partido, y a mi gran equipo en Tenerife, que va a seguir siendo mi gran equipo.

Gracias por renovar y ampliar su confianza en mi trabajo, por compartir mi criterio en cuanto a este proceso de renovación, por respetar los tiempos, por hacer bien las cosas, y por respaldar mi decisión de forma unánime.

Canarias tiene solución.

Mi intervención en la inauguración del XIII Congreso Regional del PP de Canarias

Queridas amigas y amigos, buenos días a todos:

En mi doble condición de anfitriona y presidenta de este Congreso, tengo el honor de ofrecerles hoy a todos la más cordial y afectuosa bienvenida a Tenerife. ¡Bienvenidos al XIII Congreso Regional de la primera formación política del Archipiélago, el Partido Popular de Canarias!

Hace solo un año, tal día como hoy, vivíamos la recta final de una campaña electoral decisiva. Las Elecciones Locales y Autonómicas de 2011 marcaron un antes y un después para el Partido Popular y para las siete Islas.  Aquel fue el comienzo del cambio que la sociedad canaria exigía, y del que todavía nos queda muchísimo camino por recorrer.

Personalmente, nunca olvidaré aquella cita con las urnas del 22 de mayo. Y mucho menos podré olvidarla después de ver hoy aquí tantas caras amigas, celebrando juntos, y de la mejor manera posible, el primer aniversario de un éxito sin precedentes.

Hace un año ganamos a quienes pensaban, y siguen pensando, que el poder es solo suyo y para siempre. Ganamos a quienes están dispuestos a cualquier cosa y a cualquier precio, con tal de no renunciar a los privilegios amasados durante décadas… Juntos, trabajando en equipo, de marea en marea, construimos una victoria sin precedentes, que solo seis meses después ampliamos en las Elecciones Generales, de manera también histórica.

El pasado 20 de noviembre, el Partido Popular de Canarias fue la organización territorial que más creció del todo el país. Y esa responsabilidad, amigas y amigos, no disminuye por estar en la oposición.  Muy al contrario, nos exige implicarnos todavía más, porque las cosas están mucho peor de lo que nos contaban, y de lo que nadie podía imaginar.

Decía esta misma semana Soraya Sáenz de Santamaría que “la prima de riesgo en España se llama Zapatero”, y todo el mundo sabe que eso es verdad, dentro y fuera de nuestro país.

Pero el problema en Canarias no es solo la prima, sino también el primo: el primo político de Zapatero, Paulino Rivero, al que dejó aferrado al poder en la Islas, a cambio de su complicidad y sumisión.

La prima en Canarias es un presidente sin altura de miras ni capacidad, anclado en el pasado, con miedo a los cambios, un hombre que solo sabe lamentarse y llorar, esperando siempre que otros arreglen sus problemas, incapaz de inspirar confianza ni si quiera a sí mismo.

Y el problema es que demasiada gente lo está pasando demasiado mal en Canarias, y nos necesitan, ¡nos necesitamos unos a otros!  Lo veo todos los días en la calle.  Ustedes lo escuchan y lo sienten a su alrededor como yo. La crisis ya no es cosa de unos pocos, y exige que todos estemos dispuestos a cambiar. Los políticos y los partidos, los primeros.

Ya no sirven las recetas del pasado. Ya no vale el corta y pega con el que muchos han sobrevivido hasta ahora. Hay que innovar y crear, hay que ser flexibles, hay que adaptarse a las nuevas circunstancias y evolucionar. Y para eso estamos hoy aquí.

Por este motivo, precisamente, no pueden ustedes imaginar, amigas y amigos, la responsabilidad que supone para mí presidir hoy la celebración de este Congreso Regional.

Quiero dar las gracias de corazón a nuestra dirección regional, y permítanme que personifique en la presidenta del Comité Organizador del Congreso, Maricarmen Hernández Bento, y en todo su equipo, (Carlos Tarife, Jaime del Busto, Jose Estalella,… los jóvenes de Nuevas Generaciones, los voluntarios, los colaboradores…) todos han hecho un gran trabajo.

¡Felicidades! ¡Muchas gracias, Maricarmen!

Permítanme también dar las gracias, de forma muy especial, a un hombre que ha puesto durante muchos años su inteligencia, experiencia y seriedad al servicio de nuestra organización, y que ha trabajado como nadie, siempre con discreción, para ayudarnos a superar los obstáculos que encontramos en el camino.

¡Es mucho lo que el Partido Popular de Canarias le debe a nuestro secretario regional, Manuel Fernández, y es justo reconocerlo públicamente un día como hoy!

¡Muchas gracias, Manolo!

Gracias, también, a todas las direcciones insulares de nuestro partido, porque sin su complicidad nunca habríamos logrado los resultados que hemos conseguido en Tenerife.  Australia, Astrid, Águeda, Mari Carmen, Asier y Javier: ¡Muchísimas gracias!

Y quiero dar las gracias, sobre todo, a las bases de nuestra organización, a los miles de simpatizantes y afiliados anónimos, sin los cuales este proyecto no sería posible.

¡Un aplauso para todos ustedes! ¡y para nuestros compañeros en las siete islas que hoy no pueden acompañarnos en este acto!

El PP de Canarias no se ha construido desde la comodidad del poder, ni desde los despachos del Gobierno, a los que renunciamos cuando no quisimos traicionar nuestro compromiso de servicio a los canarios. (Pilar, Mercedes, Rita, Guillermo, Sebastián, Teresa,… saben muy bien de lo que hablo).

La gente del Partido Popular de Canarias somos gente luchadora, gente que no se acobarda ante las dificultades, porque estamos acostumbrados a superarlas.

¡Hemos demostrado rejo! ¡Sí, rejo y la mejor raza canaria, porque ser canario ya no es patrimonio de unas siglas!

Les invito a continuar por el mismo camino que nos ha traído hasta aquí, les invito a continuar unidos en la sensatez y el compromiso que nos disponemos a refrendar en este Congreso, les invito a ser valientes y a liderar los cambios que nuestra sociedad demanda, dentro y fuera de nuestro partido.

Me siento muy orgullosa de pertenecer a una organización comprometida de verdad con Canarias, donde no hay espacio para personalismos, insularismos ni localismos.

Me siento orgullosa de pertenecer a un partido sin cuotas, parcelas ni repartos, donde no existen islas grandes ni pequeñas, y soy muy consciente de lo que digo.

Me siento muy orgullosa de pertenecer a un partido innovador, al que no le da miedo dejar atrás los estereotipos del pasado.

Está claro que el éxito del Partido Popular en Canarias tiene muchísimos responsables, miles y miles de responsables, casi todos ellos anónimos, y ninguno es más importante que otro.

Pero si tuviéramos que resumir la crónica de nuestro triunfo en un solo titular,
si tuviéramos que ponerle un nombre a este gran éxito, el nombre sería, sin duda alguna, el de nuestro presidente regional, ¡José Manuel Soria!, ¡cuya visión, estrategia y liderazgo nos ha traído hasta aquí, y para el que pido el más fuerte de los aplausos!

¡Un canario de raza, sin complejos, del que podemos sentirnos orgullosos dentro y fuera de nuestro Archipiélago!

Amigas y amigos, muchas gracias a todos.

Bienvenidos a Santa Cruz, y bienvenidos al décimo tercer Congreso Regional del Partido Popular de Canarias.

¡Pongámonos a trabajar, que esta tierra lo necesita!

¡CANARIAS TIENE SOLUCIÓN!

La gestión compartida de los aeropuertos canarios

La reivindicación del traspaso de competencias aeroportuarias, presentada esta semana por el Grupo Nacionalista en el Parlamento de Canarias, solo puede entenderse como un ejercicio de ingenuidad política o de oportunismo partidista, aunque lo cierto es que su portavoz no consiguió aclararnos durante el debate cuál de las dos opciones inspiraba su iniciativa.

Lo que sí quedó muy claro es que no hay un solo argumento nuevo y de peso que justifique, en este preciso instante, la necesidad de reabrir de esta forma un debate tan interesado como estéril. Muy al contrario, la situación de la compañía AENA, y de los aeropuertos canarios y españoles, exige hoy una actitud mucho más responsable.

Hace menos de un mes, el Gobierno del Partido Popular anunció un avance histórico en materia aeroportuaria que, al parecer, los dirigentes de Coalición Canaria no han querido entender: Por primera vez, las Comunidades Autónomas podrán participar en la gestión de sus aeropuertos, y además, Canarias tendrá un tratamiento singular en la aplicación de esta medida. Este es un compromiso firme adquirido por el Gobierno central, y se cumplirá permitiendo la participación no solo del ejecutivo regional, sino también de las corporaciones locales y de los agentes sociales de las Islas. Así lo confirmó la ministra de Fomento, Ana Pastor, el pasado 28 de marzo en el Congreso de los Diputados. 

El Ministerio trabaja a estas horas en la constitución de los nuevos Comités de Coordinación Aeroportuaria, que permitirán de forma inminente la participación de las comunidades autónomas en la gestión de AENA. Especialmente, en aspectos concretos como la coordinación de políticas urbanísticas y territoriales, el establecimiento de servidumbres aeronáuticas y acústicas, la accesibilidad y conectividad de nuestros aeropuertos con otros sistemas de transportes, y el desarrollo de nuevas rutas aéreas.

Habrá a quien esta iniciativa le parecerá insuficiente, pero desde luego es mucho más de lo que ha conseguido Coalición Canaria en una década de llantos, lamentos y reivindicaciones. Es solo un primer paso, por supuesto, pero el único y el mejor que podemos permitirnos en este difícil momento.

El problema del tráfico aéreo en nuestro país tiene una enorme complejidad, dista mucho de la visión simplista ofrecida por los nacionalistas en la Cámara regional,  y no se resuelve despiezando una red de infraestructuras públicas, cuya razón de ser es la vertebración de nuestro territorio nacional, y su conexión con Europa y el resto del planeta.

Desde luego, en el Partido Popular no podemos compartir la teoría del presidente Rivero, según la cual los problemas del modelo económico de Canarias se resuelven dejando en sus manos la gestión de nuestros aeropuertos.

No podemos abordar este debate sin recordar que AENA es hoy el primer operador aeroportuario del mundo en número de pasajeros, y el cuarto en navegación aérea de Europa.  Sin embargo, en los últimos cuatro años de gestión socialista su valor se redujo casi a la mitad, y las deudas acumuladas superan los 12.300 millones de euros, cuando hace ocho años tenía un superávit de unos 10.000 millones de euros.

Solo 10 de los 49 aeropuertos españoles son rentables, y de esos diez, tres son canarios: Gando, Reina Sofía y Guacimeta. El de Fuerteventura también arrojó un resultado positivo el pasado ejercicio, pero continúa con una considerable deuda acumulada.

Y ahí es donde encontramos parte del problema. ¿Se han preguntado qué ocurriría, por ejemplo, con la deuda de casi 600 millones de euros que suman los aeropuertos insulares?  ¿También quiere Coalición Canaria que nos la transfieran? ¿La incorporamos a los más de 200 millones de deuda que acumulan las empresas públicas, que el Gobierno de Rivero no ha sabido gestionar? ¿De verdad alguien cree que los aeropuertos van a ir mejor si los dejamos en manos del presidente Rivero?

El Partido Popular sí se ha hecho esas preguntas, y la respuesta no podía ser otra que paralizar el proceso de privatización de los aeropuertos de Madrid y Barcelona, y poner en marcha un Plan Estratégico y de Negocio que ponga en valor la red aeroportuaria española en su conjunto, incluidos los aeropuertos canarios deficitarios. Habría sido un gravísimo error malvender en estos momentos nuestros mejores activos, y abandonar a su suerte a los aeropuertos que hoy no son rentables.

Algo así no podemos permitírnoslo, y mucho menos en Canarias, donde tenemos rutas completamente deficitarias, pero de las que no podemos prescindir, como son los enlaces de Gran Canaria con Tenerife Sur, con El Hierro y conLa Gomera, o el enlace de Tenerife Norte también con La Gomera. ¿También quieren que nos las transfieran en estos momentos? ¿Quieren los nacionalistas que renunciemos a los 3 millones de euros que aprobó el Consejo de Ministros del pasado 27 de abril para cubrir estas líneas, que ninguna compañía desea ofertar por deficitarias?

En resumen, la posición del Partido Popular sobre el transporte aéreo es muy clara: participación local en la gestión de los aeropuertos, sí; segregación de aeropuertos o fragmentación de la red nacional, en estos momentos, rotundamente, no.

La reapertura del debate sobre las transferencias aeroportuarias pretendida por Coalición Canaria no llegará a ningún lado, y ellos lo saben muy bien, porque choca frontalmente con la nueva estrategia de saneamiento y puesta en valor de AENA; va contra el interés general, en un asunto estratégico para nuestro país;  no beneficia en nada a los canarios;  y solo puede servir para añadir más leña a la hoguera de la particular pelea que el Gobierno de Rivero mantienen irresponsablemente con Madrid.

Como hice durante mi intervención ante el Pleno del Parlamento de Canarias, les invito a reflexionar seriamente, a desistir del empeño, a ser flexibles, y a abandonar el enfrentamiento por el enfrentamiento, porque si de verdad quieren participar en la gestión de los aeropuertos canarios, es un grave error plantear el asunto como un nuevo conflicto.

El plan de saneamiento de AENA y la constitución de los Comités de Coordinación Aeroportuaria son la mejor oportunidad para aceptar la mano que nos tienden desde el Ministerio de Fomento. Sentémonos a hablar de tú a tú y sin complejos, con absoluta normalidad institucional.  Los canarios nos lo agradecerán.

La incompetencia de las competencias

EL MODELO de administración pública de Canarias es una herramienta demasiado cara e ineficaz, y en muchos casos aporta más problemas que soluciones a los ciudadanos. La maraña administrativa de las Islas supone una carga que no podemos seguir pagando, y se ha convertido en un obstáculo para la recuperación de nuestra economía. Es así de sencillo, y quien no quiera verlo se engaña exclusivamente a sí mismo, porque la gente en la calle lo tiene muy claro.

La superposición de tres y cuatro administraciones públicas gestionando las mismas competencias en un territorio tan limitado, alejado y fragmentado como el nuestro es un verdadero disparate. Quizás en otro tiempo resultara ridículo y esperpéntico, pero en momentos de crisis como los que vivimos supone una auténtica inmoralidad.

Sin ir más lejos, en el último Pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz dedicamos todo un punto del orden del día a discutir sobre el arreglo de unos cien metros de acera de la autovía de San Andrés, donde un día sí y otro también algún deportista o peatón acaba con sus huesos en el suelo. Pues bien, a pesar de la obviedad del asunto, no fuimos capaces de alcanzar una solución definitiva. Y no por razones económicas, que el parcheado de urgencia tampoco es tanto, sino porque el Ayuntamiento, el Cabildo y la Autoridad Portuaria no se ponen de acuerdo ni en lo más elemental: averiguar qué administración debe acometer el arreglo.

Si las cosas son así por un pedazo de acera, me pregunto qué ocurrirá cuando les toque abordar la convivencia puerto-ciudad o el complicado encaje urbanístico del Plan Especial del Puerto en el marco del Plan General de Santa Cruz. Nada bueno cabe esperar si nos atenemos a las lindezas intercambiadas públicamente esta semana entre Rodríguez Zaragoza y Bermúdez.

El caso es que, los unos por los otros y los otros por los unos, la casa sin barrer. Y así nos va. Los ciudadanos están hartos y tienen toda la razón, porque no lo ven como un asunto de competencias, sino como un problema de incompetencia, de incapacidad para gestionar de forma racional y con eficacia los escasos recursos públicos.

Los recortes en la inversión y los servicios que el Gobierno de Rivero empieza a entender, aunque tarde y mal, no serán eficaces mientras el entramado administrativo de empresas y entes públicos de nuestras administraciones siga consumiendo por triplicado la mayor parte de los presupuestos, con el único afán de mantener abiertos sus respectivos chiringuitos.

Estamos todos de acuerdo en que resulta urgente redefinir el modelo económico de Canarias para sacarlo del colapso en el que se encuentra, pero no podremos hacerlo sin afrontar previamente la reforma de un sector público endogámico que hace tiempo dejó de ser útil a los ciudadanos y que algunos pretenden convertir en el último refugio de su decadencia política.

Sinceramente, creo que no hay que tenerle miedo al debate ni rasgarse las vestiduras autonomistas por plantear la delegación de competencias regionales en los cabildos. Entre otros motivos, porque las corporaciones insulares son la parte más singular de nuestro modelo autonómico, que nadie pretende poner en duda a estas alturas. Si alguien tiene una idea mejor para la imprescindible reforma del sector público canario, que la exponga y la debatiremos.

Una administración, una competencia. Tan fácil como eso. Estamos condenados a cambiar, y tenemos que elegir entre hacerlo nosotros mismos de forma inteligente o esperar que la cruda realidad nos imponga su transformación desde fuera y de manera traumática, tras una larga agonía que nuestro pueblo no se merece.

Los cambios no van a ser fáciles, pero no es el momento de acobardarse. En este debate no hay lugar para los inmovilistas ni los acomodados de toda la vida, que bastante daño han hecho ya a nuestro sistema. Dejemos de aferrarnos a las viejas estructuras del pasado si de verdad queremos tener alguna posibilidad de ganarle el pulso al futuro. Hoy, más que nunca, es tiempo de audacia, innovación y valentía.

Solo así podremos conseguir unas administraciones públicas que de verdad trabajen al servicio de los canarios de forma coordinada, eficiente y lo menos costosa posible.

El llanto no es la solución

EL PASADO 25 de enero, hace prácticamente tres meses, el Gobierno de Canarias anunciaba en Lanzarote un plan de trabajo con medidas para apoyar a pymes y autónomos de las Islas dirigidas a potenciar la actividad económica y la creación de empleo, acompañadas de un programa de austeridad y racionalización del gasto público, vital para el control de nuestro déficit, y del nivel de endeudamiento de la comunidad autónoma. Estamos de acuerdo en que si algo necesita la actividad empresarial es que la liberemos de las múltiples trabas que impiden que nuestra economía avance, pero hay que hacerlo de verdad.

El informe de coyuntura económica de la CEOE de Canarias de marzo nos dibuja como la comunidad autónoma donde más empresas se destruyen y, a la vez, donde menos se crean. Como muestra, en febrero, 263 nuevas empresas canarias tuvieron el valor de emprender una nueva andadura en las Islas, lo que supone una caída del 11,45% respecto a febrero de 2011.

Además, concluye que el escenario económico de Canarias aparece dominado por la falta de crédito y la debilidad de la demanda. De hecho, nuestra única fortaleza es el turismo, pero su crecimiento no se ha visto acompañado por un incremento en el beneficio que obtiene nuestra economía.

La patronal dibuja un triste panorama, con una caída del PIB para 2012 del 0,4% y un nuevo incremento en el número de parados que nos podría ubicar en una tasa de desempleo del 32% a finales de año. 355.000 posibles desempleados, un nuevo récord en negativo que apuntarnos.

Mientras esto ocurre, el Gobierno de Canarias cambia su discurso una y otra vez en función de su conveniencia, renunciando a tomar las medidas necesarias para romper esta inercia. La gravísima situación de nuestra economía no es cosa nueva, pero para Paulino Rivero y su equipo la solución actual a nuestros problemas pasa por el lloriqueo diario y no por la adopción de una estrategia política coordinada.

En pocos meses se cumplirá un año desde que CC y PSOE gobiernan juntos en las Islas, y no conocemos ni una sola acción a favor de los emprendedores de las Islas. Más de once mil de esas empresas familiares, pymes y micropymes de Canarias se han visto abocadas al cierre estos últimos cuatro años, perdiendo un negocio heredado de la generación anterior, y quién sabe si los ahorros de toda una vida.

El Partido Popular ha propuesto un amplio catálogo de opciones desde el mes de enero que son de puro sentido común, y que arrancan de una reestructuración en profundidad de las empresas, fundaciones y organizaciones públicas en las que participa el Gobierno de Canarias.

El pasado mes de febrero el pacto hizo valer la aritmética parlamentaria para rechazar una iniciativa presentada por el Partido Popular que proponía una racionalización de nuestro sector público que hubiera reducido notablemente la estructura del Ejecutivo autonómico, dejando en funcionamiento tan solo seis entidades de las casi cuarenta actuales.

Solo con esa política de ahorro y contención lograremos los objetivos más inmediatos que tenemos, que pasan por liberar recursos que se pondrían a disposición de nuestros sectores productivos y de la integridad de esos servicios públicos esenciales que tanto ven peligrar desde las filas de CC, día sí, día también.

Bien al contrario, Rivero pretende recaudar doscientos millones de euros con una subida de la presión fiscal nunca antes vista en las Islas que incluye la creación de nuevas figuras impositivas y un nuevo tijeretazo al sueldo de los funcionarios, pero ¿alguien ha escuchado a nuestro presidente hablar de rebajar sus honorarios, de aligerar la estructura de su Ejecutivo o de analizar la viabilidad de empresas públicas que no desarrollan acción alguna en beneficio de los canarios?

Hay margen todavía para actuar, desde luego. Aún podemos ajustar la estructura de la comunidad autónoma, y así lo ha demostrado el Gobierno de España con una drástica política de reducción del déficit público.

Solo en su funcionamiento ya se ha ahorrado más de 20.000 millones de euros que, por cierto, se irán íntegramente a pagar los intereses de nuestra deuda exterior, un gravísimo problema de déficit correspondiente a la peor herencia política nunca antes vista en democracia, la que Rajoy recibió de manos de Zapatero.

Lo que no procede es ver a miembros del Ejecutivo canario, su presidente el primero, llorando a todas horas a cuenta de los ajustes que ha realizado el Gobierno de España en los Presupuestos Generales del Estado, que no son del agrado de ninguno de nosotros, pero que reciben todas las comunidades autónomas y cada una de las áreas de actividad de nuestra economía.

Rivero y su Gobierno deberían emprender ya el mismo camino que están siguiendo otras regiones, asumiendo las obligaciones de disciplina presupuestaria y reduciendo el aparato político y burocrático de la comunidad autónoma, con el fin de garantizar de verdad los servicios públicos esenciales para el ciudadano, deshaciéndose de lo superfluo. Y dejar el lloriqueo de una vez.

I love Santa Cruz too

http://www.ilovesantacruz.es/

NINGÚN lugar del mundo descompone la luz como el macizo de Anaga. No sé muy bien si es una objetiva cuestión geofísica o, simplemente, mi amor por estos airados perfiles que recortan el cielo de Santa Cruz, pero lo cierto es que su forma de jugar con los rayos del sol siempre me ha parecido algo único, hermoso y exclusivo. Los colores y matices de Anaga solo existen en Anaga, y hasta hace muy poco no se podían disfrutar con todo su esplendor desde ningún otro sitio.

Sin embargo, la feliz iniciativa de www.ilovesantacruz.es ha universalizado en la red la belleza extrema y mágica de este paisaje que es patrimonio de todos, y no solo de quienes tenemos el privilegio de disfrutarlo cada mañana. A través del arte y la tecnología digital, un grupo de apasionados fotógrafos de nuestra tierra viene recogiendo en esta página web imágenes insólitas del parque natural y de toda la capital, componiendo casi sin quererlo el mejor escaparate al exterior de Santa Cruz.

Si no la conocen, les invito a pinchar en el navegador y visitarla hoy mismo, en la certeza de que les cautivará tanto como a mí. Se sorprenderán al descubrir nuevas perspectivas y dimensiones de una capital que conserva intacto su atractivo, una ciudad que mira desafiante al futuro, a pesar de la desidia y el abandono de quienes no han sabido mimarla como se merece.

La vegetación del parque García Sanabria vista desde el cielo, la ciudad contemplada desde la azotea del edificio Camacho, las perspectivas desde el castillo del Quisisana o desde una curva en Las Mimosas, la arquitectura racionalista en Robayna, Pérez de Rozas y Costa y Grijalba, el fotogénico TEA, el simbólico auditorio o la inmensidad del mar que nos vio nacer como ciudad son solo algunos de los espacios atrapados por el entusiasmo de estos amantes del arte y de Santa Cruz.

Probablemente, la imagen vanguardista que ofrece www.ilovesantacruz.es se parezca mucho a aquella ciudad para vivir que soñara el alcalde Manuel Hermoso en plena transición, un sueño hoy interrumpido y tristemente inconcluso. Pero si sorprendentes son sus fotografías, mucho más sorprendente es la forma espontánea en que este proyecto se ha forjado desde la sociedad civil, sin encargos oficiales ni ayudas institucionales.

Esta ventana desde la que el mundo entero puede asomarse a nuestro municipio es la obra de un grupo de emprendedores particulares que desahogan su pasión por Santa Cruz de Tenerife con fotografías panorámicas, esféricas, polares, 3D y “timelapse” (aceleradas) “sin intención alguna”, como ellos mismos explican en su página de inicio. Su mirada singular y libre de prejuicios ha ido contagiando poco a poco a un buen número de fotógrafos locales, que han hecho de la web un lugar de encuentro en el que compartir talentos y emociones.

La página www.ilovesantacruz.es se ha convertido en un tiempo récord en una valiosa herramienta para la promoción de nuestra capital, escenario de nuestros atractivos turísticos, naturales y culturales. Más de mil quinientas fotos en unos pocos meses y casi diez mil seguidores en Facebook y Twitter, entre quienes me incluyo, acreditan el éxito de esta iniciativa que a todos debería inspirarnos; y no solo por el resultado, sino también porque demuestra lo mucho que nos queda por aprender de la capacidad de nuestros emprendedores.

Vivimos momentos de precariedad presupuestaria y dificultades económicas, pero en tiempo de crisis no hay inversión más segura que el talento. Mi reconocimiento y admiración: yo también amo a Santa Cruz.

El auténtico estado de la nacionalidad

Mientras Paulino Rivero hacía oficial en el Parlamento de Canarias su repentina conversión al nuevo nacionalismo ecológico, esta semana conocimos un demoledor informe elaborado por la Sociedad de Desarrollo de Santa Cruz de Tenerife, que vino a confirmar el oscuro horizonte económico y social de nuestra capital. El trágico panorama dibujado por los técnicos municipales es mucho más negro que la mancha de crudo arrojada por el presidente canario sobre el Debate del Estado de la Nacionalidad, que despachó el martes con un no al petróleo y el miércoles con un sí a la subida de los impuestos en Canarias. Ahí queda eso.

La técnica del calamar es ya un clásico en el manual de primeros auxilios de Coalición Canaria, y resulta obvio que a Rivero le sirvió para conseguir lo único que pretendía: un puñado de titulares de prensa con los que tensar las cosas por unas horas. El problema es que en la Cámara regional no discutíamos esta semana la supervivencia de un líder en apuros, sino el difícil futuro de nuestra tierra; aunque mucho tendrá el presidente que mejorar sus mañas como escapista, si de verdad quiere jubilarse embarcado en el Raibow Warrior de Greenpeace.

El estudio realizado por el Ayuntamiento de Santa Cruz no acaparó tanta atención mediática como las palabras de Rivero, pero su contenido nos acerca mucho mejor a la cruda realidad que sufrimos los canarios. Según las primeras conclusiones del análisis, el impacto de la crisis en Santa Cruz ha provocado la pérdida de casi 20.000 empleos en los últimos cuatro años, lo que viene a representar prácticamente el diez por ciento de nuestra población total. De hecho, en 2007 el municipio tenía unas 13.000 personas sin empleo, cifra que en cinco años se ha convertido en más del doble, alcanzando los 27.870 desempleados el pasado mes de febrero.

La cuestión no es solo numérica y tendencial, sino sobre todo cualitativa. Ahí encontramos las conclusiones más alarmantes del informe, elaborado por los técnicos del área que dirige Julio Pérez, pues el 71% de las personas en situación de desempleo en la capital proceden del sector servicios y presentan un nivel formativo muy bajo con respecto a la medias de referencia, un mayor grado de envejecimiento y un porcentaje superior de parados de larga duración y de muy larga duración, que alcanza al 25% de estas personas.
El mensaje no puede ser más pesimista sobre las escasas posibilidades de un cambio en la dinámica del mercado de trabajo en Santa Cruz para los próximos años. A juicio de los expertos, no cabe esperar otra cosa que un crecimiento continuado del paro, el estancamiento de la contratación, el mantenimiento de la demanda en los niveles más bajos de cualificación y la consolidación de los casos de exclusión social duradera.

De hecho, el 40% de los parados de Santa Cruz tiene más de 45 años, y el 60% de los incluidos en este segmento carece de estudios, un porcentaje que llega al 36% de los jóvenes menores de 25 años sin ningún tipo de experiencia laboral.

Esta es la realidad de Santa Cruz y de tantos otros municipios canarios que el presidente Rivero eludió en el debate sobre el Estado de la Nacionalidad, simplemente, porque los datos no le cuadraban en su apañada cuenta de agravios. El problema es que no se trata de números, sino de personas, tan canarias como él, como usted o como yo, a las que ya no es capaz de inspirar si quiera un poco de esperanza.

Estamos ante algo mucho peor que una grave crisis económica. Vivimos el fracaso de un sistema inviable, en el que poco más de 750.000 trabajadores sostienen con su esfuerzo la supervivencia de un Archipiélago alejado y fragmentado, poblado por 2.200.000 personas. Se lo dijo muy claro nuestra portavoz parlamentaria, Australia Navarro, la realidad de las Islas es otra muy distinta a la descrita por el presidente, y responde a la tragedia diaria de un tercio de los desempleados canarios que ya no reciben ayuda alguna, al tercio de los canarios que viven en la pobreza o al límite de la pobreza, y a uno de cada cuatro hogares isleños con todos sus miembros sin empleo, por solo citar algunos ejemplos.

Al igual que mi compañera, quiero creer que estamos a tiempo de cambiar, de corregir el rumbo, de buscar el entendimiento con el Gobierno de la nación y con Europa, para afrontar juntos y con valentía las reformas que exige nuestro agotado modelo económico insular. Los canarios hemos decidido mayoritariamente sumarnos al cambio, y quiero pensar que el presidente Rivero no acabará siendo un obstáculo para conseguirlo. Canarias no se lo perdonaría.

El sillón de la Alcaldía le ha salido muy caro a Bermúdez

Hoy domingo repaso la actualidad municipal y política en una entrevista que publica DIARIO DE AVISOS, en la que hablo no solo se la situación en la que se encuentra Santa Cruz, sino también de la relación del Gobierno de Canarias con Madrid y el difícil momento económico y social que vive nuestra tierra. Te invito a leerla y hacerme llegar tus opiniones.

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El ecologismo tardío de Paulino rivero

El no por el no de Paulino Rivero al petróleo es un lujo que Canarias no se puede permitir, por muy ecologista que quiera ponerse el presidente a estas alturas de su prolongada carrera política. Por supuesto, todas las visiones sobre un asunto de esta naturaleza son respetables, especialmente las referidas a la defensa del medio ambiente, pero deben responder al interés general de los canarios, y no a la estrategia interesada de un político en apuros.

No hace cien días que Mariano Rajoy es presidente, y en este breve espacio de tiempo todos los conflictos planteados por el Gobierno de Canarias frente a Madrid tienen que ver, casi de forma exclusiva, con la industria, la energía y el turismo, competencias del ministerio que, casualmente, dirige José Manuel Soria. Quizás no sea una maniobra malintencionada, pero desde luego lo parece.

Ya he dicho públicamente que ninguna persona inteligente desaprovecharía en estos momentos la oportunidad de tener un ministro canario en Madrid, aunque resulta evidente que hay quien, en el mejor de los casos, no comparte esta opinión. Me temo que Paulino Rivero no ha digerido todavía que las urnas pusieron a Canarias en el Gobierno y dejaron a Coalición en el Grupo Mixto, porque una cosa es nuestra tierra y otra muy distinta el partido que decía defenderla. Duro oficio el del intermediario, sobre todo cuando el mercado descubre sus abusos y decide poner fin al negocio.

Quienes hasta el otro día decían “sí, bwana” a todo en Madrid no están en condiciones de darnos lecciones de canariedad a ningún canario. Sus esfuerzos por recuperar el discurso del agravio y esta repentina preocupación por la biodiversidad resultarían cómicos si a la gente le quedaran ganas de reírse, pero ya ni eso. En estos momentos, la táctica del enfrentamiento por el enfrentamiento de Coalición Canaria con Madrid es tan irresponsable como la del PSOE intentando incendiar las calles de media España. La situación económica y social es demasiado delicada como para seguir jugando con las cosas de comer.

Frente al ecologismo tardío de Rivero solo cabe una respuesta sensata: hablar claro y decir la verdad. Y la verdad es que lo único planteado en estos momentos es la posibilidad de realizar unas prospecciones submarinas para confirmar si hay petróleo o gas a unas sesenta millas de nuestras costas (más de cien kilómetros), averiguar si su calidad y cantidad permiten una explotación viable y obtener la información necesaria para proyectar con garantías de seguridad su extracción, en caso de que posteriormente fuese autorizada por el Gobierno español.

Exactamente lo mismo está realizando muy cerca de allí el Gobierno marroquí, que a estas horas se frota las manos ante la miopía nacionalista y el resignado cambio de opinión socialista. Con todo respeto, creo que Paulino Rivero y José Miguel Pérez son dos náufragos políticos que comparten el poder como única tabla de salvación. Lo relevante ahora no es quién de los dos sobrevivirá, si es que alguno sobrevive, sino evitar que arrastren con ellos a todos los canarios.

La actitud de ambos en el Gobierno regional nos está costando un precio muy alto, y el caso de las prospecciones petrolíferas es un claro ejemplo. Los primeros cálculos que nadie quiere analizar hablan de una inversión de casi diez mil millones de euros (1,6 billones de pesetas), de los cuales el 35% redundaría de forma directa en la economía del Archipiélago. Astilleros, ingeniería, industria auxiliar, logística y desarrollo tecnológico serían los primeros beneficiarios de una inversión de esta magnitud, que podría generar hasta 52.000 empleos, según los estudios iniciales.

Sinceramente, el no por el no a un proyecto como este, a base de titulares de prensa en busca del aplauso fácil, sin un análisis sensato de los pros y los contras, es un precio que los canarios no podemos permitirnos, y mucho menos ante el incierto horizonte de nuestro modelo económico. Rechazar esta inversión al margen del rigor y como eje central de una calculada estrategia partidista supone, sencillamente, una temeraria irresponsabilidad. Ellos sabrán lo que hacen, aunque por el bien de todos espero que pronto recuperen la cordura.

“El alcalde ya no tiene excusa para seguir retrasando la aprobación del PGO de Santa Cruz”

Nota de prensa, SANTA CRUZ, 27 FEB 2012.- La portavoz en el Ayuntamiento de Santa Cruz y presidenta del Partido Popular de Tenerife, Cristina Tavío, aseguró hoy que “el alcalde Bermúdez ya no tiene excusa para seguir retrasando la aprobación del Plan General, porque tras el acuerdo unánime alcanzado el viernes en el Pleno estamos ante un nuevo escenario, que permite el desbloqueo político inmediato de nuestro planeamiento”.
 
Cristina Tavío quiso aclarar que la redacción transaccional consensuada por el concejal de Urbanismo al texto presentado inicialmente por Ciudadanos y Socialistas X Tenerife, “recoge los tres ejes fundamentales que viene defendiendo el Partido Popular desde el primer día: culminar cuanto antes la tramitación del PGO cumpliendo con la legalidad del procedimiento, solucionar definitivamente el fuera de ordenación y alcanzar el mayor consenso posible para introducir en su desarrollo los cambios deseados por la nueva mayoría de gobierno, ni más, ni menos”.
 
Tavío reconoció “cierta ambigüedad” en la interpretación del acuerdo, “necesaria para el consenso”, y áfirmó que “es demasiado pronto para saber si es histórico o no, porque lo primero que debemos hacer es cumplirlo cuanto antes”. “Lo que es seguro -continuó- es que constituye la mejor oportunidad que ha tenido Santa Cruz para desbloquear la tramitación de su planeamiento”, de cuya paralización sigue responsabilizando al alcalde. “No es el momento de seguir mirando atrás -aclaró-, pero resulta evidente que hemos perdido ocho meses para nada, porque el único motivo para detener la tramitación del PGO el pasado mes de junio fue que Bermúdez consiguiera el apoyo del PSOE para convertirse en alcalde”.
 
A través de su portavoz, el Grupo Municipal Popular expresó su confianza en que el acuerdo unánime alcanzado el pasado viernes sirva “para llevar la tranquilidad a los vecinos afectados y recuperar la confianza de los inversores”, y reiteró su disposición a “participar en cuantos cambios y mejoras deseen introducirse, incluyendo la suspensión de áreas o ámbitos sobre los que existan dudas jurídicas o estratégicas”.
 
La redacción del acuerdo aprobado por el Pleno establece:

  • Culminar la aprobación definitiva del PGO, en el plazo más breve de tiempo, con un gran acuerdo político-social que cumpla con los objetivos de pacificar, transparentar, respetar la legalidad y consensuar el documento.
  • Introducir todas aquellas modificaciones en el PGO expuestas por el equipo de gobierno que garanticen, por un lado el estricto cumplimiento de los aspectos de legalidad formal, técnica y de oportunidad del documento, y por otro la recuperación del mayor porcentaje posible de viviendas fuera de ordenación dentro del documento, no siendo admisible que se contemple dejar a las viviendas de vecinos fuera de ordenación cuando existen nuevos aprovechamientos.
  • Evaluar los diferentes aspectos expuestos en la presente moción, debatiéndolos en el foro de las reuniones que se están produciendo en la Gerencia Municipal de Urbanismo, con la participación de la Plataforma ciudadana contra el PGO, y aquellas entidades que puedan tener interés en el documento.

Un Gobierno fuerte y un partido unido

Los militantes del Partido Popular celebramos el pasado fin de semana en Sevilla nuestro XVII Congreso Nacional bajo el lema “Comprometidos con España”, que sirvió para adaptar nuestra organización a las exigencias del nuevo escenario político dibujado tras las dos convocatorias electorales del pasado año. En muy poco tiempo hemos pasado de ser un partido de gobierno a un partido en el Gobierno, y eso nos obliga a reajustar nuestra estructura, para responder a la confianza de un país al límite de sus posibilidades.

Lo expuso muy claro Mariano Rajoy en sus intervenciones, y a los hechos me remito: nos han elegido para gobernar, y eso es exactamente lo que estamos haciendo. En siete semanas hemos puesto en marcha más reformas que el PSOE en siete años. Un consejo de ministros tras otro, hemos recortado el gasto público en más de 9.000 millones de euros, hemos aprobado una ley para poner en orden las cuentas de todas las Administraciones Públicas, una reforma financiera para que vuelva a circular el crédito a las familias y a las empresas, y una reforma laboral inevitable e imprescindible para más de cinco millones de personas que no consiguen un trabajo.

Sin lugar a dudas, esta última ha sido la actuación más controvertida. Precisamente por ello, desde el Partido Popular debemos hablar de este tema más claro que de ningún otro: la nueva legislación laboral es una medida extraordinaria para una situación realmente extraordinaria, nunca antes sufrida en la historia de España, y pretender analizarla en un contexto de normalidad económica y social es un grave error y un engaño. Y este país no aguanta más engaños. Seamos valientes y digámoslo claro: lo grave de esta reforma no es su contenido, sino la situación a la que responde, porque antes de intentar recuperar la velocidad de crucero es necesario evitar que el barco se hunda. Como dijo nuestro presidente, exige más sacrificios frenar el deterioro que construir, y lo cierto es que la economía y el empleo no han tocado fondo en España, y mucho menos en Canarias. En las mismas circunstancias otros hablarían de brotes verdes, de la luz al final del túnel y de todos esos perversos eufemismos con los que nos tomaban por tontos hasta el otro día, pero el Partido Popular no hará eso, ténganlo por seguro.

Por supuesto, no estamos en posesión de la verdad absoluta ni lo pretendemos. Solo llamamos a las cosas por su nombre, asumimos la herencia recibida, escuchamos a quienes quieren sumar y tomamos decisiones. Eso es gobernar. En algunos momentos nos equivocaremos, seguro que sí, pero aquí nadie está en condiciones de dar lecciones de democracia a nadie, y mucho menos quienes arruinaron nuestro Estado de bienestar o fueron cómplices del desastre. Esta es la realidad, y tenemos que ser conscientes de ella si queremos actuar con eficacia. La tarea no es fácil, pero estamos preparados y dispuestos. La medicina es amarga, por supuesto, pero debemos tomarla si queremos curarnos. Es así de sencillo, y tendremos que esforzarnos en explicarlo hasta que lo entiendan quienes quieren seguir jugando con las cosas de comer.

Pero el país necesita no solo un gobierno fuerte, sino también un partido unido que lo respalde, porque la tarea es dura y muy difícil. Afortunadamente, no acudimos a Sevilla a resolver querellas internas, porque no las tenemos; ni a competir en vanidades o distraernos con nuestros asuntos, sino a resolver los problemas de la gente. Y eso es lo que vamos a seguir haciendo, aunque algunos se empeñen en apedrearnos políticamente sin esperar siquiera a los cien días de gracia. En el Partido Popular no tenemos tiempo para el quítate tú que me pongo yo al que algunos habían reducido la vida política. No hay lugar para cuotas mediáticas, repartos interesados ni equilibrios ficticios. Aquí nadie sobra ni se jubila en un momento como este, y lo de menos es el puesto en el que nos toque trabajar. Todo el mundo es bienvenido y todas las manos son pocas para responder al reto más complicado al que jamás se había enfrentado una organización política en nuestro país.

Afortunadamente, tenemos un líder independiente que no cede a presiones interesadas ni se deja intimidar por el qué dirán. Mariano Rajoy es un líder solvente, previsor y previsible, que ha construido su liderazgo desde abajo, sin trampas ni artificios, con sinceridad, sin ocultar sus defectos ni exagerar sus virtudes. Es, sobre todo, el presidente que en estos momentos necesita España y, como la mayoría de los españoles, yo confío en él.

Por eso no puedo más que reiterarle mi agradecimiento por seguir contando conmigo en el Comité Ejecutivo Nacional de nuestro partido, una responsabilidad que podría desempeñar perfectamente cualquiera de mis compañeros en Tenerife y en Canarias, a los que espero no defraudar. Gracias también a José Manuel Soria y a María Dolores de Cospedal por su confianza, gracias a Pepa Lutzardo por su entrega, y felicitaciones a nuestra presidenta insular en Gran Canaria, Australia Navarro, que nos acompañará en esta nueva etapa.

En la última campaña electoral dijimos que las Islas no podían quedar relegadas en Madrid a una cuota testimonial en el Grupo Mixto. Gracias a la confianza de nuestro pueblo y a la sensibilidad insular del PP, hoy Canarias no solo está en el Gobierno de España, sino también en la dirección del partido que gobierna nuestro país. La responsabilidad es enorme, pero la ilusión mayor.

Reflexiones de una ilusa: Hoy nuevamente asistimos a un Pleno en nuestro Ayuntamiento de Santa Cruz de Tener ife, los que están en contra del Plan General de Ordenación Urbana hoy dicen: “que se han puesto d e acuerdo para que se apruebe”. Y yo me pregunto ¿Cuando ? ¿Porqué esta espera?. Para no sotros se le esta haciendo a nuestra ciudad y a nuestra economía, un daño incalculable. Cada Dia somos mas pobres.

Reflexiones de una ilusa: Hoy nuevamente asistimos a un Pleno en nuestro Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, los que están en contra del Plan General de Ordenación Urbana hoy dicen: “que se han puesto de acuerdo para que se apruebe”. Y yo me pregunto ¿Cuando ? ¿Porqué esta espera?. Para nosotros se le esta haciendo a nuestra ciudad y a nuestra economía, un daño incalculable. Cada Dia somos mas pobres.

Estamos de acuerdo en aprobar el Plan General y, sin embargo,no lo aprobamos. Este si que es un Pleno Flower Power, Paz y Amor.

Seguimos sin ocuparnos de lo importante, sin aclarar los usos del suelo en nuestra capital y sin darnos seguridad jurídica, para que me entiendas, Santa Cruz lleva parada 12 años como consecuencia de la revisión de su planeamiento y seguimos en ninguna parte. Seguimos hablando mucho y haciendo poco. Seguimos gastando mucho e ingresando poco. Seguimos en paz y amor y por lo que veo, seguiremos por mucho tiempo.

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